Secciones

Noticias

Galería

Enlaces

Qué Hacemos

Foto de noticiaCaminos de Santiago:
  1. Camino Primitivo o Camino de Oviedo
  2. Camino Sur o Camino de Invierno
  3. Camino Francés
  4. Camino Norte


Rutas alternativas

Viajes culturales

Viajes al extranjero

Encuentros de Corales
Foto de noticiaMojón, en nuestra provincia, del Camino Primitivo a Santiago de Compostela
NUESTRAS ETAPAS EN EL CAMINO PRIMITIVO - 2008


O ACEBO - A FONSGRADA
Iniciamos la ruta, casi 200 asociados, encontrando el camino con tramos de charcos enlodados y helados en contraste con el día luminoso y la buena temperatura reinante, 10º al bajar del autobús, para la época del año en la que estamos.
El recorrido ha discurrido sin problemas y a buen paso,- a excepción de las paradas fisiológicas, las realizadas para tomar fotografías o aquellas para el avituallamiento-, por una zona de montaña que nos ha mostrado su mejor cara dejándonos observar sus cimas con nieve en un día con un sol espléndido.
El camino, en general, se encontró bien señalizado pese a un par de puntos en los que pudo haber alguna duda y a alguna marca un poco pequeña que no se observaba hasta que se estaba al lado de ella.
Sería oportuna alguna señalización más en los tramos en los que se prestaba la confusión por confluir con otras señales: similares, rústicas y, posiblemente, de senderismo.
En nuestro recorrido hemos visto una capilla moderna, la Ermita de Silvela, que muestra en su entorno un pequeño merendero en el que poder realizar un descanso y disfrutar del hermoso y verde paisaje antes de iniciar la acusada ascensión hacia A Fonsagrada.
Si nos dejamos llevar por la curiosidad y nos tomamos un minuto, podremos observar a través de las rejas de la puerta de acceso a la capilla, un crucifijo que muestra en sus laterales una serie de conchas de peregrino así como una imagen en la parte superior izquierda, todo ello detrás del altar.
Una vez en A Fonsagrada, la localidad con título de villa más alta de Galicia, ascendemos por una calle que nos lleva hasta una fuente situada a los pies de la Iglesia de Sta. María. Según la tradición, el nombre de Fonsagrada deriva de la existencia de una antigua fuente que todos consideraban sagrada, Fontem Sacram, porque al parecer sucedió allí una aparición de la Virgen. Desde el s. XVII, esta fuente fue centro de romería y fueron muchos los devotos que bebían y se lavaban en ella.
Merece la pena repetir la visita a este municipio que nos invita a degustar una sabrosa y calórica gastronomía propia de la zona.
Os aconsejamos, si disponéis de tiempo, que os acerquéis a ver la cascada, fervenza o seimeira de Vilagocende que es la de mayor caída de Galicia y se encuentra a unos 3 km.
Foto de noticiaCascada de Vilagocende
A FONSAGRADA - A LASTRA
Más de 150 personas tomamos parte en la segunda etapa del Camino, en A Fonsagrada, descendiendo por la calle donde se encuentra la Casa Consistorial y dejando a nuestra derecha el primer cruceiro que nos encontramos en esta ruta. Enseguida pasamos de un tramo de asfalto a un sendero de tierra desde el cual fuimos contemplando, por nuestro lado izquierdo, un bonito paisaje de montaña medio cubierto por la bruma que en ocasiones parecía un manto entre los montes y en otras nos ocultaba a la vista las cimas de los mismos. Esta neblina nos ha acompañado durante todo el trayecto al igual que una suave y, prácticamente, ininterrumpida llovizna.
Continuando con nuestro discurrir, diremos que enseguida hemos cambiado el tipo de terreno a pisar el cual, manteniendo el descenso, ha pasado a ser muy angosto, ya que sólo permitía el paso en fila de a uno, de hojarasca que ocultaba piedras suaves, cubiertas de verdín y que, al estar mojadas, eran propicias para los resbalones. Ello hizo que en este tramo se ralentizara la marcha.Así, llegamos a Puebla de Burón, antigua capital del Ayuntamiento, cuya jurisdicción perteneció al Conde de Altamira, donde lo primero que nos llama la atención son los restos de la torre de los Condes de Altamira que, junto con otras tres, formaba parte de una fortaleza.
Asimismo, destacaremos las placas que dan nombre a las calles, tal como la de Igor Stravinsky, que figura en la puerta de la iglesia de Santa María Magdalena, que resultan curiosas. Saliendo del pueblo iniciamos una subida que nos permite observar todo el pueblo en una bonita imagen. Continuando la ascensión, llegamos a una zona de extensas praderías donde podemos contemplar un toro y un buen número de vacas autóctonas que llaman la atención en un medio natural coronado por abundantes molinos eólicos. Seguimos la subida, dejando atrás Xeitoso de Riba, hasta superar una diferencia de altitud de algo más de 250 m que nos deja extenuados, atravesando un frondoso pinar, por un sendero cubierto con un manto de hierba, que nos conduce al Pico Muradal el cual bordeamos.
A continuación, iniciamos un descenso por un camino de tierra y guijarros que nos conduce hasta Hospital de Montouto, bello paraje donde al tiempo que tomamos un respiro de buen oxígeno podemos contemplar los restos restaurados del antiguo hospital, fundado, en el siglo XIV, por Pedro I el Cruel, que cumplía la función de los actuales albergues de peregrinos, así como el dolmen neolítico del mismo nombre,dolmen de Montouto, al cual le falta la piedra que lo cubría. Desde este punto, descendemos hasta Paradavella, a unos 15 km desde el punto de partida, continuando con el disfrute de idílicas panorámicas, lugar donde nos sellarán nuestras Credenciales de Peregrinos.
Seguimos nuestra ruta, en paralelo a la carretera, por algo más de un kilómetro y luego la atravesamos para tomar un camino a la izquierda.
Así, dejamos atrás A Fonsagrada para cambiar de municipio y entrar en el de Baleira. Pasamos por Calzada, Degolada y Couto. Desde este último punto, iniciamos una subida bastante acusada, de más o menos kilómeto y medio, para llegar a San Xoan Lastra.
Foto de noticiaPobra de Burón

A LASTRA - CASTROVERDE
En esta tercera etapa partimos de San Xoán da Lastra, iniciando un descenso por carretera a cuya derecha se encuentra la iglesia parroquial, en una luminosa y cálida mañana, en la que sin embargo hay una tupida capa de bruma baja que deja al descubierto las cimas de los montes. Enseguida nos encontramos delante de un hórreo, de planta rectangular, cuerpo de madera y techado de uralita, pasado el cual tomamos un camino a la izquierda. Así, comenzamos un llevadero ascenso, por un frondoso sendero, mullido al caminar por ser de tierra y hojarasca, que nos conduce al Alto da Volta Grande. A continuación, atravesamos una zona más húmeda, tupida de pinos, cuyo sinuoso sendero desemboca en la carretera en el Alto da Fontaneira. Aquí nos encontramos a 936 m de altitud y ya hemos realizado el tramo de mayor desnivel de nuestro itinerario de esta jornada.
Descendemos por esta carretera, dejando a nuestra derecha la Iglesia de Santiago de A Fontaneira, construída en piedra de granito y con tejado de pizarra. Atravesamos el pueblo, nos desviamos a la izquierda y, enseguida, nos encontramos con una muestra de arquitectura rural típica de esta zona. El hórreo, "canastro" o "celeiro", que tenemos a nuestro lado, de planta cuadrada, tiene el techado de paja y alberga entre sus pilares o "pegallos" los aperos de labranza.
Dejamos la contemplación y volvemos a caminar desviándonos nuevamente a la izquierda, en el lugar en que vemos tirado el indicador de Pandelo. Este camino de tierra que pasa por delante de un cementerio nos conduce al entronque con la carretera en el punto kilométrico 137,140. ahora iniciamos una ascensión tomando un sendero a la derecha, serpenteante y con tramos alternos de subidas y bajadas. Debido a ello y a que ya vamos bastante desperdigados, ponemos unas notas de color intermitentes en este largo tramo visible desde la distancia. Nos encontramos en el conocido como Monte da Matanza el cual debe su nombre a la lucha acaecida, a principios del s. IX, en la parroquia de Espereda, en la que los cristianos masacraron a los moros.
Seguimos nuestro camino, manteniendo a nuestra derecha un frondoso pinar, y comenzamos una bajada discontínua que recuerda el descenso por un tobogán. Pasamos por la derecha de un vertedero de basura y mantenemos el descenso que nos dirige hacia O Cádavo, donde tanto las camelias como las mimosas están en pleno apogeo.
Pasamos por delante de la Casa Consistorial del Ayuntamiento de Baleira en cuya fachada principal podemos observar, sobre su ventana central, el escudo que representa la escena en que un cristiano mata moros.
Llegamos a Pradeda donde podemos contemplar otro ejemplo de construcción rural típica, con cuerpo de madera y techado en madera bajo losa de pizarra. Aquí nos encontramos con Rex, el perro que por tres veces se fue acompañando a los peregrinos. En una de las ocasiones llegó hasta Lugo, ciudad en la que sus dueños lo recogieron cuando estaba rodeado de niños en la Plaza de España. Nos despedimos de nuestro amigo y de su dueño y, pocos metros más adelante, vemos la Ermita de Nosa Sra. dos Remedios.
Llegamos al Alto da Vaqueriza, a 836 m de altitud, y nos llama la atención que el indicador de carretera lo tiene escrito con "B". Desde aquí el Camino discurre en paralelo con la carretera, a lo largo de casi tres kilómetros en los que nos encontramos con grandes árboles arrancados de raiz, por la acción de la erosión, en contraste con la repoblación de ejemplares jóvenes. En este lugar podemos contemplar una muy bonita panorámica.
Continuamos y a nuestra izquierda contemplamos la bonita Capela do Carmen, iglesia - santuario sita en una carballeira, de la que se tienen ya referencias en el año 1487.
Seguimos nuestra andadura y llegamos a Vilabade, Vila do Abade, en donde del antiguo convento de franciscanos se conserva la Iglesia de Sta. María de Vilabade, conocida como "la Catedral de Castroverde". Fue construída en 1457 por Fernando de Castro y está catalogada como Monumento Nacional desde 1979. Su fachada principal se encuentra en ángulo con el Pazo do Vicerrei, Pazo de Abraira - Arana o Pazo de Vilabade, hoy destinado a turismo rural.
Salimos de Vilabade y, ahora, el final del camino nos conduce por alfalto hasta Castroverde, sita en el centro de la provincia de Lugo, donde se alza la Torre - Fortaleza de Castroverde. De la antigua fortificación del s. XIV, propiedad de los Condes de Lemos y luego de los Altamira, sólo queda en pie la Torre del homenaje, de 20 m de altura y 5 pisos.
Foto de noticiaTorre del Homenaje de Castroverde
CASTROVERDE – LUGO
Esta etapa, de puertas abiertas, dedicada a UNICEF, la iniciamos en Castroverde y, luego de pasar por delante del Ayuntamiento, enseguida tomamos un camino de tierra, que a nuestra izquierda presenta un alto terraplén con arbolado y a nuestra derecha nos permite ver durante breves momentos la Torre – Fortaleza de Castroverde, que desemboca en la carretera la cual atravesamos para iniciar un suave descenso a la vez que pasamos bajo un túnel. Ahora el camino es de asfalto y discurre entre arbolado el cual hoy tiene un punto de morriña a causa de la llovizna y la bruma. Volvemos a caminar sobre tierra y hojarasca y llegamos a un núcleo de población que presenta un cruceiro que muestra en su pilar tallada en piedra la imagen del Apóstol. Ahora el camino discurre entre jóvenes y esbeltos árboles aunque de vez en cuando nos muestra los más variopintos troncos de caprichosas formas y enrevesados nudos de los árboles más viejos.
El paisaje que se ha vuelto más llano y suave en sus formas, nos ofrece una amplia paleta de tonos verdes y ocres.
Así, alcanzamos otro núcleo de casas en el que podemos contemplar una palloza restaurada anexa a una vivienda que se encuentran en el interior de un recinto cercado por un muro. Prácticamente pegado al muro, en su exterior, observamos el segundo cruceiro, carente de imágenes, en nuestro recorrido de hoy. Al dejar atrás las viviendas resulta curioso encontrarse con una gran cruz de piedra cubierta de liquen sobre un muro, también de piedra y cubierto de musgo, que sirve de cierre a la huerta de berzas en flor que están custodiadas por un muy colorista espantapájaros. Seguidamente llegamos a un grupo de viviendas en una de las cuales están llevando a cabo las faenas propias de la matanza un hombre y dos mujeres. Nos hemos dirigido a ellos y, muy complacientes, nos han permitido entrar en el patio y hacerles algunas fotografías con el cerdo abierto ya en canal.
Continuamos nuestro andar, nuevamente en descenso, entre frondosa vegetación y abundante señalización del Camino. Pasamos a la vera de una cantera y al poco dejamos a nuestra izquierda una casa abandonada que debió ser bonita en otros tiempos. A continuación, encontramos a nuestra derecha un molino prácticamente oculto por la maleza. Nos adentramos en su interior y vemos que todavía conserva varias piedras de molienda las cuales presentan el tono verdoso ocasionado por el desuso.
Al entrar en el término de Sta- María de Gondar encontramos una fuente que presenta un banco en su base y aprovechamos para hacer una parada y refrescar las manos.
Ahora, pasamos al lado de un pazo que presenta una balconada limitada al frente por tres pilares que presentan uno, una talla humana, y los otros dos, una talla animal cada uno. La construcción del pazo se inició, según reza en su fachada, en 1871 y finalizó en 1873.
Seguimos por el Camino y, en esta ocasión, nos llama la atención el prado a nuestra izquierda en el que retozan varios caballos que se muestran curiosos por nuestra presencia. Dejamos Sta. María de Gondar y al echar la vista atrás podemos apreciar el pueblo en su conjunto en el que destaca la iglesia.
Proseguimos y no dejamos de de sorprendernos con la caprichosa Naturaleza que cada vez nos regala con los más caprichosos y retorcidos troncos de árboles. Los senderos son bucólicos y, ahora que ha dejado de llover, nos muestran petirrojos posados en las ramas al calor del sol. De nuevo nuestra sorpresa se acentúa cuando observamos un árbol que parece tener una cabeza humana mirando de lado a los peregrinos.
En Bascuas, nuestro caminar nos lleva por un sendero que discurre limitado por un muro de piedra todo a lo largo, en nuestra derecha. Nos encontramos a unos 8 km de Lugo cuando dejamos esta población y tomamos un desvío provisional por obras que nos lleva por la carretera general. Llegamos a Carballido, lugar en el que contemplamos lo que parece ser un pazo el cual posee dentro de la propiedad un cruceiro, una fuente sobre la que se levanta otra cruz y los restos de lo que parece un torreón. A continuación nos desviamos a la izquierda y proseguimos en dirección a Manzoi, según reza en el indicador de carretera, y volvemos a desviarnos a la izquierda en el punto kilométrico 111.166.
Nos encontramos en el término de O Castro cuando retomamos un sendero, que ahora se nos presenta bastante enlodado, a lo largo del cual podemos contemplar las curiosas raíces que se muestran al descubierto, a la altura de nuestras cabezas, sobre el terraplén que discurre a nuestro lado. Ahora podemos comprobar que el camino están empezando a rellenarlo con piedras. Por otro lado, por desgracia, podemos observar azufre bordeando los charcos lo que hace referencia a la contaminación ambiental.
Nuevamente tenemos ocasión para admirar la Naturaleza al encontrar entre los árboles y la hojarasca, a nuestra derecha, una hilera de trobos en desuso, cubiertos de musgo, que se hallan sobre una base de losa que los aísla de la humedad del suelo. Al pararnos a observarlos podemos comprobar que alguno de ellos, a diferencia del resto, está cubierto por una losa de pizarra sobre la que reposa una uralita, sobre la cual descansa otra losa de pizarra.
El día se ha quedado precioso y con muy buena temperatura y podemos contemplar como las abejas liban en las pletóricas flores de las ortigas. También volvemos a ver petirrojos.
Llegamos a As Casas da Viña y aquí nos llama la atención una matrícula de LU insertada entre dos losas de pizarra.
Cruzamos sobre la autovía que viene de Castroverde y llegamos a Castelo donde iniciamos un descenso que nos conduce hacia el barrio de A Chanca, al río Rato y luego a una pendiente acusada que nos lleva , a través de la Puerta Toledana de la muralla romana de Lugo, hacia la Plaza del Campo Castillo, la Plaza de España y a la Catedral en cuya parte posterior encontramos otro cruceiro.
> Esta etapa, pese a ser más cómoda para realizar que las anteriores, nos ha resultado agotadora.
Foto de noticia.
LUGO – SAN ROMÁN DE A RETORTA

Empezaremos el comentario sobre la quinta etapa que hemos realizado haciendo alusión al topónimo Lucus el cual puede ser romano, de un lucus, que parece significar “bosque sagrado”, pero también se puede corresponder con el dios celta “”Lugo” o “Lugus”
que tiene aspecto solar y cabe la posibilidad fueran dios de una floresta, “lucus”.

También diremos que la muralla de Lugo, con sus 2140 m de perímetro es una de las cinco murallas romanas de Europa por cuyo adarve, completo, se puede caminar, pero la única en la que se podría circular en automóvil el cual accedería por la rampa situada en el lateral de la Puerta de Santiago, frente a la Catedral. Sus muros fueron levantados por los romanos pero no se puede señalar una fecha exacta para su construcción aunque se estima que fue hacia el siglo III d.C. Es reconocida como Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000.


Como de costumbre, nos hemos reunido delante de la sede de la A.A.C.S, en Lugo para iniciar otra nueva etapa del Camino Primitivo. Pero, en esta ocasión, a diferencia de jornadas anteriores, por coincidir el inicio de etapa en el mismo Lugo, no hemos tenido que utilizar el autobús para el desplazamiento. Así, hemos salido de la calle Comandante Manso para encaminarnos hacia la Puerta Toledana (así conocida desde el año 1120) o de Pedro (así conocida a partir de 1176).
. La muralla presenta en el lado izquierdo de la entrada por la Puerta Toledana una gran piedra en la que un escrito tallado en ella hace alusión al paso por ella del rey Alfonso II el Casto, en el siglo IX, para inaugurar el primer Camino de Santiago. A su derecha está ubicado un mojón que marca el punto kilométrico 103,625. Esta puerta está adornada en su parte superior por el escudo coronado de Lugo, con un cáliz sobre una fortaleza sostenida por dos leones, en el que se apoyan un león en cada uno de sus dos lados. Bajo el blasón hay una cartela con la inscripción ESTA PUERTA SE REDIFICO DE ORDEN DE LA CIUDADELA AÑO 1781.
Traspasamos esta puerta y entramos en la calle San Pedro, de la que parte perpendicularmente a su derecha la calle Nóreas en la que se halla el primer albergue de peregrinos del Lugo contemporáneo. Luego, atravesamos la Plaza de España para adentrarnos en la Plaza de Sta. María, lugar en el que se ubica la Catedral de Sta. María en la que encontramos el primer cruceiro de nuestra etapa de hoy, el cual se halla en la parte posterior de la Basílica. Seguidamente, traspasamos el atrio catedralicio y salimos por la Puerta de Santiago, del Postigo o do Pexigo. En la parte interior tiene una hornacina con una imagen ecuestre de Santiago y debajo el escudo del Obispo.
Bajamos por la Rúa de Santiago siguiendo por nuestra derecha por la Calzada da Ponte, pasamos bajo un puente que cruza por debajo la Ronda del Carmen, cruzamos el río Miño, el cual nos ofrece unas bonitas vistas en esta soleada mañana, por el puente romano. Desde este puente, podemos contemplar a nuestra izquierda los edificios que se asoman, por encima del arbolado, sobre el Balneario que está a orillas del Miño y, a nuestra derecha, una bonita panorámica del río con el Club Fluvial, en su vertiente izquierda, desde nuestra perspectiva.
Seguimos por nuestra derecha y tomamos la Rúa Fermín Rivera que nos lleva, por delante del Club Fluvial de Lugo, hacia la capilla de San Lázaro.A hora comenzamos una acusada subida que nos lleva por delante de un prado en el que se hallan dos hermosos potros cuya tranquilidad alteramos; pasamos al lado del cierre llamativo de una vivienda ya que un grueso tronco de árbol, en cuya base brota un cactus, está ensamblado en él. Seguidamente, iniciamos un descenso que nos conduce hacia el Ponte do Picho, el cual pasamos por debajo, para iniciar otra buena subida que nos lleva por delante de la Finca O Boucello la cual muestra en su fachada una imagen del peregrino al cual saluda y desea buen viaje. A continuación, el Camino nos conduce por delante de un edificio ruinoso de una antigua escuela en San Xoán do Alto; llegamos a un cruce y tomamos hacia la izquierda. Entramos en la delimitación de San Vicente do Burgo y pasamos por delante de la entrada de un antiguo pazo y la de la Fonte de Ribicás, restaurada en el año 2005. Llegamos al núcleo del pueblo y coincidimos con la gente que sale del oficio religioso del domingo y con un grupo de vacas que espantan un par de peregrinas, ocasionando un divertido momento.
A continuación, entramos en los lindes de la Parroquia de Postomillos que nos muestra su iglesia a la izquierda. Luego de pasar el punto kilométrico 90, 777 tomamos un sendero a la derecha que nos conduce por Bacurín, un núcleo de población de arquitectura rural tradicional. Luego, entramos en los límites de Hospital, lugar que nos brinda alguna que otra imagen curiosa.
Volvemos a desviarnos a la derecha, en el punto kilométrico 87, 161, por un sendero que nos conduce a San Pedro de Baixo donde contemplamos el edificio ruinoso de la una vez escuela y casa vivienda de San Pedro de Mera (1958). Llegamos a Taboeiro y, luego, alcanzamos el Concello de Guntín por la Parroquia de San Román da Retorta, nuestro destino de hoy.
En esta jornada, nuestro camino ha discurrido mayoritariamente sobre asfalto
Foto de noticiaAlfonso II el Casto, primer peregrino y propulsor del Camino de Santiago
SAN ROMÁN DA RETORTA – MERLÁN

Esta jornada se inicia la marcha bajo amenaza de lluvia y nuestros asociados van debidamente pertrechados para hacer frente al estado del camino.

En esta ocasión participa en la caminata Carmen Lage , la nueva secretaria de la Asociación, motivo que aprovecho para haceros conocedores de su incorporación en la Directiva.

En esta etapa, como en la mayoría de ellas, nos encontramos en nuestro recorrido con hórreos tradicionales que despiertan nuestro interés pese al estado de conservación o abandono de alguno de ellos.

Como casi siempre, el recorrido a realizar presenta alternancia de suelos asfaltados, de manto vegetal o bien de lodo. Asimismo, nos encontramos un estrecho río que cruzamos sobre el arco de un pequeño puente que se presenta cubierto de vegetación. Este tramo presenta una bonita imagen debido al caudal que lleva el río y a que presenta una represa natural que forma una pequeña cascada en sentido longitudinal.

Claro que no todo está bien en el trayecto ya que hay algún tramo en que los que peregrinan a Santiago de Compostela se ven obligados a realizar equilibrios y a trepar por los montículos de los senderos para no estamparse en la amalgama de lodo y estiércol, que algunos paisanos vierten al Camino, por la que se ven obligados a discurrir. Hoy esto es especialmente dificultoso debido a la lluvia y a tener que echar mano de los paraguas. Pese a ello, en este grupo de amigos suele reinar el buen humor ya que se saca “punta” a todo.

Seguimos con el Camino y nos encontramos con una capilla a la que acompaña un sencillo crucero lo cual deleita a alguno de nuestros caminantes que disfruta retratando, desde distintos ángulos, todos los que encontramos a nuestro paso. Por si no caéis en la cuenta de quién es, os diré que se llama Pedro el cual colabora aportando material fotográfico para la creación de esta web. Hoy, por ejemplo, no podría elaborar el comentario correspondiente a esta etapa si no fuera porque me baso en sus fotos y en las de Dori ya que yo no he podido participar esta jornada. Gracias a los dos.

Asimismo, aprovecho la ocasión para dar las GRACIAS a los integrantes de la Directiva que se preocupan y ocupan gran parte de su tiempo en que todo discurra sin problemas tanto estando pendientes de que nadie se pierda o se quede atrás, de repintar alguna señal del Camino, de comprobar el estado del recorrido previamente a realizarlo, de preparar las reseñas orientativas de por dónde vamos a pasar, de informarnos en los autobuses de las próximas actividades y novedades o cambios que puedan surgir, de elaborar los mapas que nos servirán de referencia, en zonas carentes de señalización o que teniéndola está deteriorada, para que nos podamos situar. Así, con esta labor desinteresada de unos pocos se facilita que muchos puedan disfrutar de una jornada gratificante.


Foto de noticiaFonte Ferreira.
Palas de Rei
MERLÁN - MELIDE

Hoy iniciamos la etapa caminando por un sendero de manto herbáceo que nos conduce a una zona oscura, debido a lo tupido del arbolado existente y a los numerosos arbustos, que pronto dejamos atrás viéndonos obligados a caminar por un prado que discurre al lado del camino, el cual está muy enlodado a causa de las lluvias recientes, y luego a trepar por un montículo del terreno para volver a recuperar el camino que habíamos dejado. Debido a estos tropiezos vamos todavía agrupados y en fila india lo que facilita que cuando nos encontramos con un pasadizo formado por el ramaje no nos amontonemos y unos retengan a los otros.

Así, dejamos una bonita zona verde para atravesar un pequeño núcleo de casas que presenta otra vez un piso de barro aunque en esta ocasión se nos presenta menos resbaladizo por no tener tanta agua apozada. Seguidamente entramos en un sendero delimitado en ambos lados por un muro de piedra que nos conduce por una zona con alternancia de distintos tonos de verde que hacen resaltar las xestas exultantes de floración amarilla. La vegetación está esplendorosa con el despertar de las flores y con la humedad que mantiene el terreno para la época en que nos encontramos.

Este día estamos disfrutando de un bonito recorrido de entorno frondoso, de perspectivas maravillosas y, como habitualmente, tenemos la ocasión de saludar a algún amigo cuadrúpedo que se acerca a nosotros para recibir alguna atención.

De esta manera, andando, andando, nos encontramos en el punto kilométrico 67, 239 y, al poco, alcanzamos la cima de un monte escarpado, con abundancia de pedriscos, en el que la nota de color la ponen los muy numerosos tojos con su flor de color amarillo y las abundantes uces con su flor violácea. También destacan aquí, nuestros grandes compañeros ocasionales de viaje en las distintas etapas, los molinos eólicos.

Dejamos esta zona pedregosa y en nuestro descenso nos encontramos con un vistoso y colorista mojón que está decorado con los colores del arco iris. Al poco paramos a conversar con un par de chicas que disfrutaban de la apacible mañana escuchando la música de su guitarra y que, amablemente, nos han invitado a pasar a su hogar para mostrarnos los distintos objetos artesanales y coloristas, que hacen alusión al Camino, que la decoran además de la camada de pequeños cachorritos de perro que estaban criando. Al salir hacen hincapié para que nos fijemos en la puerta de la vivienda que tiene tallada una cara que permite el paso de la luz al interior por los orificios que la forman así como los grabados de tipo celta que realizaron en la losa de la entrada unos amigos. Gracias chicas por vuestra cordialidad.

En este momento, cuando entramos en el concejo de Toques y caminamos por un entorno de suaves lomas, que poseen una paleta cromática que va desde el verde luminoso de los prados a un verde negruzco de algunos árboles, salpicado por zonas de amarillo intenso y de violeta, los punteros de nuestros bastones resuenan al resbalar en el asfalto por el que caminamos. Nuestro ritmo ahora es cómodo ya que vamos descendiendo y ello hace que nuestra respiración se regularice.

Una vez que llaneamos, dejamos la carretera para tomar un desvío a la izquierda que nos conduce nuevamente por un sendero estrecho de hierba que transcurre entre los árboles que lo limitan en ambos márgenes. Así, pasamos al lado de frescos prados cercados por muros de piedra cubiertos de musgo y valla de acceso de lo más rústico.

Dejamos atrás el punto kilométrico 63, 416 cuando el firme deja de serlo en gran medida para volverse irregular, pedregoso y enlodado por lo que los bastones y paraguas, de doble uso, nos son de gran ayuda para evitar los indeseados resbalones. Aquí nos enterramos en este barrizal tan acuoso hasta prácticamente el empeine de las botas.

Llegamos a Vilouriz y en cuanto vemos una especie de lavadero o abrevadero aprovechamos para darles un agua a las botas y así descargarlas algo del peso que llevan adosado.

Seguimos caminando y, mientras observamos los laureles en flor, descendemos por una zona que alterna tramos de guijarros con un cómodo y mullido piso de hierba y que nos dirige hacia un pequeño puente sobre un río que nos conduce a la plaza de la fiesta de Villamor . Aquí aprovechamos la ocasión para tomar algunos sorbos de agua fresca de la fuente que encontramos antes de alcanzar la iglesia del pueblo. Atravesamos el núcleo de población y comprobamos que están ensanchando la carretera que lo atraviesa.

Pasamos el punto kilométrico 60, 45 cuando nos encontramos con un piorno que data de 1943 perfectamente restaurado y muy vistoso que contrasta con los de estado de abandono que vemos casi inmediatamente.

Así, alcanzamos el lugar de Irago de Arriba, en la parroquia de Villamor, perteneciente al concejo de Toques para poco después entrar en Ponte da Pedra que pertenece al concejo de Melide. Es aquí cuando me llama la atención el bastón de Marlene ya que tiene el puntero completamente quemado o pulido por el uso.

Pasado el P.K. 57,230 vemos un gran invernadero de flores, situado a nuestra izquierda, a cuya entrada nos asomamos y desde donde podemos contemplar además claveles otras delicadas flores. Seguidamente nos encontramos con una bonita villa que tiene sobre el porche de acceso una veleta con un avión. ¿Será piloto su propietario?

Proseguimos y entramos en Melide por la avenida de Toques y Friol para luego dirigirnos al centro. Resulta que aquí hoy es día de mercado lo cual posibilita poder ver los puestos de productos más dispares mientras damos un paseo hasta la hora programada para la comida a la vez que algunos aprovechan para adquirir los famosos melindres de la localidad.

Podemos decir que el día de hoy hemos tenido mucha suerte ya que pese a los pronósticos la mañana ha transcurrido con sol y no hemos tenido que hacer uso de los paraguas nada más que en su uso como bastones.


Foto de noticiaCumbres hacia Melide
MELIDE - CALLE

Iniciamos la etapa de hoy por asfalto para inmediatamente pasar a un firme de enlosado en cuyo inicio nos encontramos con un crucero sencillo y a continuación con una iglesia.

Entramos en el término de Carballal y consumidos unos 600 m del camino pasamos otra vez a caminar sobre asfalto hasta llegar al pequeño río Raído que atravesamos sobre un camino formado por grandes bloques de piedra. Esta es una zona de arbolado frondoso que en el día de hoy presenta un verde luminoso. En esta zona nos encontramos con un par de jóvenes peregrinas orientales que se prestan a que las retratemos. Este tramo nos está resultando especialmente bonito y atractivo por las curiosidades que encontramos a nuestro paso como, por ejemplo, el cambio en el diseño de los mojones, debido a que hemos entrado en otro término provincial, que dejan de tener los símbolos e indicaciones del Camino sobre azulejo para estar tallados en la misma piedra que forma el mojón.

Dejamos un camino de hojarasca e iniciamos un sendero paralelo a la carretera general, en el P K.47, 4 de la que nos separa un tupido lateral de arbustos con una esplendorosa floración en fucsia. Avanzamos unos 400 m y nuestra amiga Sara se detiene para conversar con un par de peregrinas compatriotas suyas (Brasil) y aprovechamos para tomarles una instantánea. Seguidamente pasamos por Parabispo y nos encontramos con que los mojones, como ya percibimos en la etapa anterior, están llenos de frases, direcciones de e-mail y, prácticamente todos, tienen la inscripción ”Bahai”.

Nuevamente caminamos por una zona delimitada por arbustos que limitan, esta vez, campos de hierbas tan altas casi como nosotros de tal manera que, desde la distancia, sólo se ven sobresalir las cabezas sobre las parcelas. De tal forma nos adentramos en el concejo de Arzúa donde hacemos un alto, para quitar unas areniscas del calzado, en el área de descanso que nos encontramos a la altura del P.K. 46, 0. Atravesamos nuevamente sobre un pequeño río, regato Valverde, y al cabo de unos 500 m nos encontramos en Peroxa. Después pasamos por Boente de Arriba, lugar que conserva varios cabazos, desde donde iniciamos un descenso que nos conduce a la Fonte da Saleta y a la carretera general la cual cruzamos para sellar nuestras credenciales en la iglesia de los P.P. Redentoristas en la que llaman nuestra atención los relojes que presenta tanto en su fachada lateral como en la principal.

Siguiendo nuestro trayecto de hoy, tomamos el camino que va por la derecha de la iglesia el cual nos dirige a una bonita zona habilitada para descanso en la que se han ido depositando pequeñas piedras decoradas con símbolos que hacen alusión tanto al Camino como a los países de origen de los distintos peregrinos que por aquí han pasado. Aquí aprovechamos para tomar un trago del agua fresca que mana de la fuente que aquí nos encontramos la que nos refresca tanto como el respirar el aroma que desprende el eucaliptal por el que pasamos a continuación.

Seguimos nuestra marcha tomando una pronunciada cuesta en ascenso en cuyo término se ubica un mojón, que indica el P.K. 43, 5, en el que alguien con sentido del humor dejó la inscripción ¿A qué jode la cuesta?. Bueno, anécdotas aparte, nos encontramos con el indicador del témino de Fonte Plata y poco después pasamos ante una gran propiedad que contiene un gran hórreo de ocho cuerpos así como un palomar lo cual da idea de la importancia que ya tenía en otros tiempos la misma.

Pasamos por el término Río y a continuación por Doroña donde nos paramos para observar un ejemplar adulto de carnero que posee unos impresionantes cuernos retorcidos. Así, seguimos avanzando sobre asfalto, en diferente estado de mantenimiento, que nos dirige sobre un puente, que apoza unos grandes charcos, para luego entrar en una zona en que el firme es adoquinado. Después de un pronunciado descenso llegamos a Ribadiso donde nuevamente cruzamos otro río que en esta ocasión fluye bajo un puente que está integrado en un camino cuidadosamente enlosado. ¡Precioso lugar! Esto favorece que algunos de nuestros compañeros hagan aquí un alto para tomarse el primer tentempié de la mañana y aprovechen para sellar las credenciales en el albergue que aquí encontramos.

Nuevamente nos hallamos con una carretera general que enseguida dejamos para tomar un camino a la izquierda, asfaltado, que desciende por una zona de pletóricos prados bien cuidados que nos llevan hacia Arzúa, localidad en la que nuevamente tenemos ocasión de sellar. Aquí nos encontramos con un numeroso y risueño grupo de peregrinos orientales que se encuentran en el exterior del albergue por el que pasamos.

Dejamos atrás esta población que está profusamente marcada por el Camino y pasamos por el témino As Barrosas- donde observamos unas esplendorosas madreselvas en flor- por O Raido, que presenta un camino serpenteante bajo la sombra de una frondosa arboleda – dónde tenemos ocasión de fotografiar un pequeño petirrojo que descansa sobre una valla-, por Preguntoño, que nos ofrece unas bonitas panorámicas de Arzúa, por Peroxo, donde disfrutamos de un camino salpicado de pétalos caídos de las flores de árboles frutales, por Taberna Vella, donde una pareja de peregrinos alemanes le están dando un respiro a sus pies mientras descansan sentados sobre una manta.

Así, para finalizar la mañana de este día, nos recogen nuestros autobuses que nos transportarán al restaurante donde daremos buena cuenta del menú después de haber realizado una etapa preciosa pero que nos ha resultado especialmente cansada. Claro que, como siempre hay excepciones, a algunas chicas – Mari Fe, Montse y Teresa – no les debió de ser suficiente el trayecto previsto que hubo que ir a buscarlas un par de kilómetros más adelante. Está claro que en buena compañía no se notan las distancias.



Foto de noticiaZigzagueando hacia Calle
ARCA – MONTE DO GOZO

Esta vez, bajo previsión de lluvia, iniciamos la etapa en la carretera general para inmediatamente tomar un desvío a la izquierda que en suave ascensión nos lleva entre eucaliptos, además de otras especies arbóreas autóctonas, mientras todavía vamos bastante agrupados, hacia el mojón que indica que estamos en Amenal, P .K .15, 0. Pasamos por delante de un núcleo de casas, cruzamos la carretera por debajo de la misma e iniciamos la subida por un sendero sombrío hasta llegar al término de Cimadevila, desde donde proseguimos por un ramal a la derecha que nos aproxima al aeropuerto de Lavacolla lo cual se hace notorio por el vuelo casi rasante de un avión que nos sobrepasa. Así, cuando nos hallamos a unos 12 Km de nuestra meta nos encontramos con que alguien dejó abandonadas, sobre una alta columna, un par de botas cuyo piso se mantenía sujeto al empeine de las mismas mediante un vendaje raído y deshilachado por el desgaste.

Proseguimos caminando en paralelo a la autopista donde hallamos otro mojón y una escultura, que indican que estamos en el término de Santiago, en cuya base han abandonado otro par de botas. Avanzamos por el exterior del recinto del aeropuerto por un bonito sendero - en el que alguien dejó un par de calcetines colgados de una rama - que nos muestra un arroyo de lecho ferruginoso que a causa de la luz que recibe nos ofrece un espectáculo precioso. Cruzamos la general y llegamos al témino de San Paio, nos desviamos a la derecha y sellamos otra vez en “Casa Porta de Santiago”. Continuamos por delante de la iglesia de la localidad - contemplamos la estampa curiosa que ofrece un hórreo cubierto de ramas secas que casi lo envuelven por completo – e iniciamos un ascenso por un camino en el que luego tomamos la bifurcación a la derecha para iniciar un descenso que nos lleva bajo un puente, sobre el que pasa la carretera general y que tiene marcadas en bajorrelieve las conchas de peregrino, que nos conduce a Lavacolla, donde vemos una casa vieja en la que se ha perforado la puerta para realizar una gatera.

Ahora vamos por la general y la abandonamos al poco para tomar otra vez a la derecha hacia Vilamaior. Nuevamente nos desviamos tomando la derecha y pasamos sobre un puente de madera que nos cruza a un camino asfaltado y en ascensión – que pasa por delante de un molino – y que nos lleva por delante del recinto del Centro Territorial de TVE Galicia hasta alcanzar el tan ansiado Monte do Gozo. Aquí paramos para hacer algunas fotografías y para esperar por los que faltan ya que el autobús nos ha de conducir al restaurante donde hemos de saciar el apetito que llevamos.

Foto de noticiaLavacolla
MONTE DO GOZO – SANTIAGO

Menos mal que el itinerario de hoy es corto porque la mañana se nos presenta diluviando. Por ello, pertrechados de bastones, paraguas y prendas de agua – otros vestidos de domingo para el remate del Camino – iniciamos el descenso del Monte do Gozo con el ánimo de conseguir completar el recorrido del Camino Primitivo que nos habíamos propuesto este año. De tal forma, dejamos atrás un crucero, una escultura en granito que tiene tallada la inscripción “A Santiago voy”, la escultura de un templario peregrino, un longevo olivo, un enorme y moderno arco, que parece marcar la entrada en la ciudad, en el que figuran sobrepuestas, entre otras, de Juan Pablo II y de Alfonso II el Casto, el mojón que marca el P. K. 2, 574 e iniciamos la entrada en Santiago de Compostela.

Esta vez caminamos relajados, sin prisa, ya que sabemos que vamos sobrados de tiempo para asistir a la misa del Peregrino. Hacemos la entrada en el casco viejo de la ciudad y contemplamos los distintos edificios de carácter histórico y nobiliario. De esta manera llegamos a la plaza del Obradoiro, donde ya hay bastante gentío y en donde coincidimos con el tren turístico que hace su salida. Asistimos al oficio religioso y sellamos nuestras credenciales lo cual ocasiona múltiples comentarios a causa de las dos variantes de documento de que hacen entrega por haber cumplimentado el Camino. Sí, así es. Te preguntan cuáles son los motivos por los que lo has realizado: ¿religiosos?, ¿religiosos y otros?, ¿otros? Entonces, en función de la respuesta, te hacen entrega de la “Compostelana” en latín y con una ornamentación muy rica o, bien, en castellano y muy simple. ¡Diferencias a todos los niveles! ¡Como la vida misma!.

De tal guisa, con los distintos comentarios y comparaciones, nos dirigimos a recorrer las calles emblemáticas de la zona antigua para realizar compras de “larpeiradas” y de algún que otro recuerdo además de tomar alguna tazas con sus correspondientes tapas en las tascas típicas.

Estamos contentos ya que, además de cumplir nuestro objetivo, la mañana tan fea que amaneció fue evolucionando hacia un espléndido día de sol acompañado de una muy buena temperatura lo cual ayudó al disfrute en este final de etapa.

En fin, este año la suerte nos ha acompañado bastante ya que los días en que realizamos las etapas han sido mayoritariamente buenos lo cual facilita mucho el caminar y contribuye al buen ánimo general. Lo hemos pasado genial disfrutando de la variedad paisajística, viendo eclosionar la floración y haciendo nuevas amistades.

Foto de noticiaFachada de la Catedral.

Plaza de las Platerías
VÍA ROMANA XIX
”Fiesta Entrada del Verano “– Río Chamoso – O Corgo

Salimos caminando de la plaza Comandante Manso, lugar donde está ubicada la sede de nuestra Asociación, para dirigirnos por la calle San Roque, siguiendo los mojones indicadores de esta ruta, hasta la altura del Asilo de Ancianos donde nos desviamos tomando la bajada de la izquierda, atravesamos la avenida Fontiñas a la altura del instituto San Xillao e iniciamos un nuevo descenso por un camino situado a la izquierda que nos lleva hacia el barrio de Montirón, San Fiz y Tolda de Castela para desembocar en la carretera N-VI que casi inmediatamente abandonamos tomando una calle que sube por la izquierda justo antes de una capillita que hay a pie de carretera.

Así, caminamos por una zona campestre, todavía húmeda a causa de la lluvia caída a primera hora de la mañana, que nos lleva después de pasar por los téminos de Montouto, San Amaro, Conturiz, Castro y San Mamede, lugar donde contemplamos los restos de una antigua torre en completo estado de abandono y tomada por la vegetación. A continuación tenemos ocasión de ver, a través del porche que da entrada a la finca La Fortaleza, el restaurante Torre de Núñez, situado en la N-VI – cosas de la perspectiva – así como bellas estampas que nos regalan las gotas de agua retenidas en la superficie de algunas hierbas y demás plantas silvestres que constituyen una bonita y muy variada vegetación autóctona, rica en variedad floral, en color y en gama de tonalidades.

De esta forma, deleitándonos con lo que el paisaje nos muestra, después de atravesar por la vía del tren y dejar atrás los límites de Coeo, O Castro, Porto Cabalar, Arxemil, A Ponte Galiñeiro y Abuín, llegamos a la playa fluvial de O Corgo.

Una vez llegados al punto de destino contemplamos la carpa preparada para el almuerzo así como los preparativos del tradicional café de puchero y la cocción del pulpo en los característicos calderos de cobre. Todo un festín, propiamente gallego, cumplimentado con otros platos típicos.

Una vez el apetito saciado, de una rica y abundante comida, pasamos a la degustación de los distintos postres elaborados con sumo esmero y cuidada presentación que han sido preparados por algunas de las integrantes de nuestra Asociación para participar en el concurso que habíamos convocado. Igualmente, se procede a la cata, por parte de los integrantes del jurado elegido entre voluntarios no pertenecientes a la Directiva, de los distintos licores de elaboración casera que se presentaron para concurso. Una vez finalizada y obtenido un consenso se procedió a la entrega de un pequeño detalle por parte de la Asociación para los tres ganadores en cada una de las dos categorías. Después, muy amablemente, los presentados a concurso han dado la prueba de todo ello a todos los asistentes a la Fiesta Entrada de Verano que han tenido la suerte de poder chuparse los dedos de lo bueno que estaba todo. GRACIAS a todos por colaborar en la organización del evento y contribuir así a que la actividad haya resultado como se había proyectado y a que todos hayamos podido disfrutar de ello. Esperamos que la gente se anime a colaborar cada vez más en todo aquello que se organice.

A continuación se ha participado en diversos juegos: tiro de globos con agua, tiro de cuerda, carreras de sacos, para seguidamente hacer entrega a los ganadores de unos diplomas de recuerdo.

Asimismo, el Presidente de nuestra Asociación D. Ángel Trabada hizo entrega de un recuerdo al Sr. D. Antonio Ferreiro, Alcalde de O Corgo por su colaboración para que se pudiera llevar a efecto nuestra actividad. GRACIAS.

Foto de noticiaPerspectiva de un pinar
RIBEIRA SACRA ORENSANA Y VÍA DE LA PLATA

Salimos en dirección hacia Orense, cuando ya anochecía, un grupo pequeño de miembros de la Asociación para realizar una visita cultural por esta provincia.

Como ya era de esperar, después de haber dejado nuestras maletas en el hotel, salimos a cenar y a recorrer la zona antigua de la ciudad. Así, primeramente, nos dirigimos hacia las emblemáticas Burgas, manantiales de aguas termales y mineromedicinales, donde una de nuestras amigas se atrevió a probar la temperatura del agua, 67º C, con un pie descalzo. Curiosamente, más tarde, cuando ya nos retirábamos, se remojó el mismo pie, de forma fortuita, en un charco de agua bastante menos limpia y más fría. En fin, una peripecia más.

Nos llamaron la atención el gran número de esculturas que adornan las aceras de la ciudad, los numerosos blasones que adornan y ennoblecen las fachadas, así como lo bonita, señorial y cuidada edificación.

Al día siguiente, de mañana temprano, salimos hacia el sur de la provincia para hacer una visita guiada de la estupendamente conservada Fortaleza de Monterrei, en la zona más elevada de un hermosísimo valle en la comarca de Verín. El monumental conjunto fortificado, declarado Monumento Nacional, constituye la acrópolis más grande de Galicia
Nada más descender del autobús, lo primero que nos encontramos es el Parador, antiguo convento de jesuitas, así como un crucero del siglo XVII. que parece elevarse para señalar la preciosa imagen de la fortaleza que domina en lo alto.

Iniciamos la ascensión y accedemos por una puerta de arco apuntado sobre el que podemos contemplar el blasón de Monterrei para dirigirnos hacia la plaza del mismo nombre en la que nos encontramos con otro muro que traspasamos y en el que se hallan el Palacio, la torre del Homenaje también conocida como de Don Sancho, y la iglesia parroquial de Santa María de Gracia que data de 1274.

Después de atender las explicaciones sobre las distintas dependencias del Palacio nos dirigimos hacia el edificio de la iglesia parroquial para visitar su interior en el que nos hacen notar la poco frecuente representación de la imagen de una Virgen María embarazada así como reparar en otra imagen de una santo ataviado con una piel de cordero de la que cuelga por su parte posterior una cabeza de caballo y una pata de cordero.

Salimos del interior de la iglesia para ir hacia su parte posterior en la que nos muestran una ventana pétrea, en arco románico sostenido por una columna a cada lado. Como curiosidad, diremos que la columna situada a la derecha, en el sentido de nuestra vista, presenta en la base sobre la que se asienta una estrella con estela tallada en la misma piedra lo cual denota que estamos en el Camino de Santiago.

A continuación, luego de probar los maduros, dulces y frescos – por lo temprano de la mañana- higos que nos brindaba la higuera, en el interior de la fortaleza, hemos ascendido por una estrecha escalera hasta la cubierta de la Torre Maestra, del Homenaje o de don Sancho desde la que hemos podido contemplar, además de la Atalaya que servía de complemento defensivo y que data de 1666, las preciosas vistas que desde allí se otean.

Seguidamente, nos dirigimos hacia Celanova para realizar la también visita guiada del Monasterio de San Rosendo que constituye un bello ejemplar del barroco gallego. Este monasterio benedictino, situado en la plaza del pueblo, fue fundado en el siglo X pero el edificio actual data del siglo XVI. Actualmente sirve como Ayuntamiento y como Instituto.

Este conjunto arquitectónico cuenta con una iglesia que se caracteriza por tener, entre otros elementos, un Retablo Mayor de grandes dimensiones y ricamente ornamentado, un Coro que data del siglo XVI en excelente estado de conservación, unos pequeños pero valiosos relieves de alabastro policromado, una pila bautismal de las pocas que conservan su tapa así como unos curiosos confesionarios tanto por su forma como por su policromía. De igual manera llaman nuestra atención las puertas interiores que dan acceso a la nave central que presentan grandes tallas en las dos caras de sus gruesas hojas.

Proseguimos con la visita y nos dirigimos a la parte posterior del monasterio, a la antiguamente denominada “huerta del noviciado”, donde se halla una capilla de pequeñas dimensiones denominada Capilla de San Miguel Arcángel. Este edificio, de estilo arquitectónicamente mozárabe, fundado en el año 942, es la única muestra arquitectónica que pervive de los tiempos de su fundador, San Rosendo, el cual lo mandó construir en honor de su hermano Froilán. Fue declarado Monumento Nacional en 1923.

Dejamos atrás Celanova para continuar nuestro itinerario hacia Allariz localidad en la que almorzamos y en la que disponemos de tiempo libre para visitarla cada uno a nuestro libre albedrío.

A continuación, visitamos la Colegiata de Santa María la Real en Xunqueira de Ambía, donde hemos aprovechado para tomar una foto de todo el grupo, y la iglesia de Nuestra Señora de los Milagros de San Mamede en >b>Baños de Molgas, desde donde hemos podido disfrutar de una bonita puesta de sol.

Cenamos nuevamente en Orense y visitamos el Pazo de Oca-Valladares, pazo renacentista del siglo XVI que actualmente es sede de una de las sociedades culturales más antiguas de la ciudad “El Liceo”, en cuyo interior posee una bonita fuente de mármol de carrara. También visitamos el exterior de La Catedral y nos llama la atención lo encajonada que está entre los edificios que la circundan así como el añadido, de adelante hacia atrás, en estilo muy moderno, de un edificio antiguo que se encuentra anexo a la escalinata de acceso a la Catedral.

Al día siguiente, comenzamos nuestro itinerario visitando el Monasterio de San Pedro de Rocas el cual constituye el cenobio eremítico conservado más antiguo que se conoce, año 573, en Tarreirigo, antes de Esgos, siendo declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1923. Así, visitamos la Casa Prioral, siglo XVII, construida con piedras del antiguo monasterio: la Espadaña, del siglo XVI, carente de campanas y situada sobre un peñasco de unos 14 m de altura que está tallado para permitir el paso; las sepulturas antropomorfas y las capillas ahuecadas en la roca viva. Todo ello nos ha sorprendido y maravillado en gran manera a los que no lo conocíamos así como el entorno maravilloso que lo envuelve. ¡Un descanso y un deleite para los sentidos!

Proseguimos hacia el antiguo Monasterio benedictino de San Esteban de Ribas do Sil, siglo VI, en cuyo interior se halla un retablo pétreo, románico, que representa a Cristo con los apóstoles, en el que podemos apreciar la primera representación que se conoce del Apóstol Santiago con las vieiras de peregrino sobre sus hombros, siglo III. Así mismo nos llama la atención una hornacina en la que se halla una imagen de La Virgen del Carmen a cuyos pies han colocado una embarcación. También visitamos sus claustros y los antiguos hornos.

Por la tarde, visitamos el Mirador dos Torgás, conocido como Los balcones de Madrid, desde donde podemos divisar, en la otra margen del Sil y mismo en frente, el Santuario de Cadeiras, el cual ha visitado la Asociación algunas veces. Desde aquí la panorámica es preciosa.

Regresamos, como no, después de adquirir las ricas “bicas” de Castro de Rei, desde Doade, por los Cañones del Sil –que “alguna” hace los más inverosímil por no contemplarlos-, hacia Monforte y luego Lugo.



Foto de noticiaFortaleza de Monterrei